@shewearsmalbec… inicios

Aún no defino bien el curso que este blog @shewearsmalbec seguirá, pero sé que se basa en la inspiración que el vino me contagia, los buenos momentos y el tan inmenso mundo de conocimientos que implica saber de este gusto/arte/delicia.

Empecemos por lo inicial: Vino viene del latín vinum, y es la bebida alcohólica que se hace obtiene a partir de la fermentación de la UVA.

Vino NO ES whiskey, ni tequila, ni ron, ni la cuba… Tal vez se rían, pero en verdad que he ido a comprar vino y me dicen: “¿Cómo qué quiere, un ron o un brandy?”; o vas a fiestas y preguntas si tienen vino y dicen: “Sí, hay tequila o ron”. ¡Dios! En verdad que pongo “ojos de huevo duro” (osea rodar los ojos hacia arriba jaja) y no puedo evitar molestarme; y todo se debe, a parte de la ignorancia, a que ponen el anuncio “Vinos y Licores” en las tiendas.

En fin, ya habiendo establecido que el vino viene de la uva, les cuento que el cultivo de la vid data desde hace siglos, 6000 – 4000 a.C. (recuerden que antes de Cristo contamos los siglos al revés, acercándose al cero); y posteriormente como un hallazgo casual por un zumo de uva silvestre que se fermentó por accidente, se conoce el vino. En Mesopotamia, a las orillas del río Tigris y Eúfrates lo que ahora es Siria, Irán e Iraq, se encontraron vestigios de su cultivo. De hecho, las primeras bodegas de Babilonia en ese entonces al parecer eran resguardadas por mujeres, así que ¡probablemente ellas hayan sido las primeras sommeliers!

En Egipto, a orillas del Nilo, también se empezó con producción del vino de acuerdo a algunas de sus pinturas; y a parte de bebida en los banquetes, era muy utilizado como ofrenda a los muertos y en la libación (rito religioso que consistía en derramar determinado líquido sobre el suelo en ofrenda a los dioses). Y fue hasta Grecia, cuando se empezó a cultivar más en forma la vid, y el vino empezó a ser anfitrión de los grandes banquetes. Aquí surge Dionisio (Dios del vino) y las mezclas de vino con especias, agua de mar, miel o resina para enmascarar su sabor un poco porque decían que solo los dioses podían tomar vino puro; y también para alargar su conservación. Por esto mismo, el vino queda reservado para las clases privilegiadas y el pueblo bebía orujo rebajado con agua o cerveza.

Finalmente, con los romanos hacia el siglo II a. C. la viticultura empieza a tomar gran auge y en la agricultura surgen las primeras ideas y características de un viñedo rentable. Aquí el vino se vuelve parte del comercio y empieza su clasificación de acuerdo a calidad: los de alta calidad, raros, destinados a la elite; los de mayor consumo y precio módico; y los destinados al pueblo que eran de menor calidad y consumidos en gran cantidad (calidad vs cantidad, me encanta este tema y haré pronto un blog al respecto). También, es con los romanos que empieza a catalogarse el vino de acuerdo a sus mezclas, tiempo de maduración y tipo de extracción. Como dato, las mujeres no podían tomar vino en la Roma, era solo para los hombres por ser vigorizante, y si una mujer fuera sorprendida bebiendo vino por su marido, él tenía el derecho a divorciarse o incluso a matarla.

Durante estos periodos antiguos existe la figura del “dispensador de la bebida”, pero el “sommelier” empieza a ser un poco más reconocido hasta el renacimiento dónde se le comienzan agregar funciones a este puesto.

Y así cruzamos a d. C. (después de Cristo) …

En la edad media, la viticultura y la vocación vitivinícola mejora su calidad y al mismo tiempo se restringe a los monjes. El “dispensador de la bebida” desaparece de escena en banquetes y baja a la bodega como “cellérier” o “le caviste”.

Pero llega la renovación de todo lo noble y precioso, del placer; en el siglo XVI con el renacimiento, llega la buena mesa y el vino (una delicia de placeres). Y es entonces cuando comprar, servir y controlar el vino de la bodega es tarea de uno o varias personas. Para entonces es casi una ceremonia servir el vino, con el “bottigliere” quien es encargado de lavar la bandeja, garrafa y copa donde sirve el vino a su señor, después de asegurar que el vino no estaba envenenado; y es así como surge el “sommelier”.

Como pueden leer, el vino enseña historia también. Espero les haya gustado este breve resumen y me sigan en este blog, en Instagram y Facebook también (igual @shewearsmalbec) para juntos aprender e inspirarnos a través del vino; de su olor, color y sabor.

*Referencia/Reference: Guiseppe Vacarinni, “Manuale del Sommelier”, Traducción de  Antonio Resines, “Manual de cata de vinos”, Tikal Ediciones, página 15 – 28.

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